Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) son el corazón de la economía en América Latina y el Caribe, impulsando el crecimiento y la estabilidad social.
Sin embargo, enfrentan una brecha financiera crítica que podría comprometer su futuro en los próximos años.
Este artículo profundiza en los obstáculos para 2026 y presenta alternativas viables para superarlos.
Las PYMES representan más del 99% del tejido empresarial en la región.
Generan aproximadamente el 60% del empleo formal y contribuyen al 25% del PIB regional.
Su impacto económico es innegable, pero su acceso a recursos financieros sigue siendo limitado.
Estas cifras destacan su importancia, pero también revelan vulnerabilidades.
Existe una brecha estimada de 210.000 millones USD para PYMES en la región.
Esta falta de acceso al crédito afecta especialmente a las micro y pequeñas empresas.
En países como Argentina, menos del 50% acceden a financiamiento bancario.
La dependencia de fondos propios alcanza el 43% para pequeñas empresas.
El año 2026 se presenta con un entorno de mayores costos y menor liquidez.
Factores como la inflación y las tasas de interés altas agravan la situación.
La morosidad persistirá, generando riesgos en sectores clave.
La tabla a continuación resume los desafíos principales con datos específicos.
Los factores macroeconómicos juegan un papel crucial en esta crisis.
La inflación persistente y las tasas de interés al alza reducen el consumo.
Internamente, la gestión deficiente de cobros empeora la liquidez.
En México, riesgos por gobernanza y política monetaria añaden complejidad.
Las fintech y el factoring digital ofrecen alternativas innovadoras.
La digitalización se convierte en una herramienta esencial para acceder a financiación.
Por ejemplo, en Colombia, el 45% de las PYMES usan plataformas digitales para financiamiento.
La digitalización incrementa las posibilidades de obtener crédito en un 77%.
El futuro requiere predictibilidad y adaptación rápida a los cambios.
Las PYMES deben enfocarse en la gestión rigurosa del flujo de caja para sobrevivir.
Con soluciones prácticas y colaboración, las PYMES pueden navegar estos desafíos.
La resiliencia y la innovación serán clave para asegurar su sostenibilidad a largo plazo.
Referencias