En un mundo en constante evolución, los mercados emergentes y fronterizos están experimentando un renacimiento silencioso pero poderoso.
Este despertar no es solo una metáfora, sino una realidad económica que promete redefinir el panorama global en 2026.
Con crecimiento del PIB superando a los mercados desarrollados, estas economías ofrecen oportunidades únicas para inversores y empresarios.
La narrativa de los "durmientes" que se activan refleja una transformación impulsada por cambios estructurales y geopolíticos.
En este artículo, exploraremos cómo este potencial latente se está convirtiendo en una fuerza imparable.
Los mercados emergentes están ganando relevancia en un escenario mundial marcado por rivalidades.
La competencia entre potencias como Estados Unidos y China por recursos y influencia está reconfigurando alianzas tradicionales.
Esto crea un entorno donde economías como India, Brasil y México se vuelven actores claves en la geopolítica global.
Además, la diversificación de cadenas de suministro aleja la dependencia de centros dominantes.
Estos factores están allanando el camino para un crecimiento sostenido en regiones antes subestimadas.
La resiliencia de los mercados emergentes se evidencia en su desempeño macroeconómico.
Con un crecimiento del PIB proyectado en torno al 4% anual para 2025-2026, superan significativamente a los mercados desarrollados.
La inflación está cayendo, especialmente en Asia, con estimaciones de alrededor del 5% en 2026.
Políticas prudentes han reducido los niveles de deuda y acumulado reservas, fortaleciendo la estabilidad.
Estos datos subrayan la solidez económica de las economías en desarrollo frente a incertidumbres globales.
La disciplina fiscal, con déficits más bajos que en economías avanzadas, es un pilar clave.
Varios factores estructurales están catalizando este despertar de los mercados.
La inteligencia artificial y los semiconductores, por ejemplo, están impulsando a economías como Taiwán y Corea del Sur.
La transición energética está creando oportunidades en sectores verdes y renovables.
Además, la digitalización y el aumento del consumo interno están transformando mercados locales.
Estos impulsores no solo fomentan el crecimiento, sino que también atraen capital extranjero de manera sostenible.
Diversos mercados están destacando como "gigantes dormidos" que despiertan.
India, por ejemplo, es considerada la "jugada definitiva no relacionada con IA" debido a su consumo y reformas.
México e Indonesia se benefician de la relocalización de cadenas de suministro.
Corea del Sur y Taiwán son líderes en la producción de chips y tecnología.
Estos ejemplos muestran la diversidad de oportunidades en economías emergentes, más allá de China.
A pesar del optimismo, es crucial reconocer los riesgos asociados.
China enfrenta desafíos estructurales como el sector inmobiliario y la demografía.
La desigualdad y conflictos en regiones como Myanmar y Bolivia pueden frenar el progreso.
Además, la inflación persistente en África y Europa del Este requiere atención.
Gestionar estos riesgos es esencial para capitalizar el potencial latente de manera responsable.
Políticas inclusivas y mecanismos de equidad son fundamentales para un desarrollo sostenible.
Para los inversores, los mercados emergentes ofrecen valores atractivos y diversificación.
Las acciones de EM están infravaloradas en comparación con los mercados desarrollados, especialmente Estados Unidos.
Un dólar más débil y recortes de tasas de interés podrían impulsar aún más los rendimientos.
Los mercados fronterizos, con rendimientos del 41% en 2025, presentan oportunidades aún más subvaloradas.
Evitar los mercados emergentes puede ser un riesgo mayor en el panorama actual.
Con posiciones de inversión ligeras y un entorno global cambiante, 2026 promete ser un año clave.
El despertar de los durmientes no es solo una tendencia pasajera, sino un cambio estructural profundo.
Al abrazar esta transformación, los inversores y economías pueden cosechar beneficios significativos.
La clave está en la paciencia, la diversificación y un enfoque en el largo plazo.
Referencias