La economía europea atraviesa un momento de inflexión. El alza del Euribor y las decisiones del Banco Central Europeo están transformando el coste de la vivienda.
En los últimos dos años, los tipos de interés han experimentado subida continuada de cinco meses, impulsando el Euribor hasta el 2,27% en diciembre. Este comportamiento marca un antes y un después en el coste real de las hipotecas.
Para ilustrar el efecto en la práctica, esta tabla compara cómo han evolucionado las cuotas de los préstamos más comunes:
Estos datos revelan que una familia con una hipoteca media de 162.000 euros se enfrenta ahora a pagos mensuales muy superiores a los de 2023.
Entender las causas del encarecimiento es clave para tomar decisiones informadas. Varios elementos se combinan:
Además, el Banco Central Europeo mantiene los tipos congelados en el 2% y anticipa no modificarlos en 2026, lo que deja a las entidades financieras sin margen para abaratar el crédito.
El impacto no es uniforme. Los principales grupos vulnerables son:
En 2025 se renegociaron cerca de 4.900 hipotecas, buscando mejores condiciones o cambio de banco. Este fenómeno revela el creciente descontento ante el encarecimiento.
Aunque el escenario parezca adverso, existen herramientas para aliviar la carga:
Es importante comparar ofertas y evaluar comisiones y vinculaciones para tomar la mejor decisión.
Las proyecciones indican que las hipotecas seguirán siendo algo más caras en 2026:
Sin embargo, la evolución de la concesión de crédito podría frenarse, dependiendo de:
En 2025 se firmaron casi medio millón de hipotecas y se concedieron más de 80.000 millones en préstamos, cifras que no se veían desde 2008. Un frenazo en esta dinámica podría limitar la oferta de crédito.
Pese a las subidas, la tasa de dudosidad al 1,85% indica un sector relativamente sólido. El saldo de créditos hipotecarios creció un 3% interanual hasta 491.866 millones de euros.
No obstante, existe un déficit de más de medio millón de viviendas en España, mientras se crean un millón de hogares desde 2020. Este desequilibrio mantiene la presión alcista sobre los precios y, por ende, sobre las cuotas.
En conclusión, aunque la recesión y el Euribor disparado presionan los bolsillos de los hogares, conocer las herramientas disponibles y las señales de alerta del mercado permite afrontar el futuro con mayor seguridad.
Referencias