La tarjeta de crédito puede ser tu mejor aliada financiera o convertirse en tu verdugo si no actúas con responsabilidad.
En un mundo donde las compras digitales y las emergencias inesperadas se han vuelto parte de la vida cotidiana, entender cómo funciona este instrumento es fundamental para tomar decisiones inteligentes y evitar riesgos innecesarios.
Una tarjeta de crédito es un instrumento financiero que te permite adquirir bienes y servicios sin desembolsar efectivo al instante.
El banco o la entidad emisora te concede línea de crédito según tu perfil, con un límite máximo de gasto que puedes utilizar y luego reembolsar.
Cada mes recibirás un estado de cuenta con el detalle de tus compras, los intereses y el monto mínimo a pagar. Si pagas el total, evitas cargos adicionales; si decides abonar solo una parte, se aplicarán intereses.
Cuando eliges bien y controlas tus hábitos, la tarjeta de crédito se convierte en una herramienta poderosa.
Entre sus principales beneficios destacan:
En países como Chile, la deuda promedio en tarjetas bancarias es de deuda promedio de tarjetas bancarias $555.837 CLP, y en las no bancarias $240.876 CLP, lo que muestra su uso extendido.
Sin disciplina, la misma facilidad que te ayuda a comprar puede arrastrarte a un ciclo de sobreendeudamiento.
Además, el riesgo de fraude sigue presente, por lo que es vital revisar cada movimiento y detectar cargos no autorizados a tiempo.
Adoptar buenas prácticas te permitirá convertir la tarjeta en una aliada y no en un lastre.
Primero, pago total mensual evita intereses. Siempre que puedas, liquida el saldo completo para no cargar con recargos.
Segundo, limita el número de tarjetas: una o dos como máximo para controlar cada movimiento y fecha límite sin complicaciones.
Tercero, lleva un registro puntual de tus consumos y planea un presupuesto mensual que incluya el pago de la tarjeta.
Por último, antes de contratar, compara tasas y comisiones, y elige la oferta que se ajuste a tus hábitos de consumo.
En 2023–2024, la Superintendencia de Banca y Seguros reportó tasas anuales típicas entre 70% y 80%.
El uso de tarjetas sigue en aumento, pero también el nivel de morosidad y problemas de gestión.
La tarjeta de crédito no es ni buena ni mala por sí misma. Su impacto dependerá de tu actitud y disciplina financiera.
Si la usarás con cautela, convirtiendo cada compra en una oportunidad de crecimiento y ahorro, tu tarjeta será una aliada. En cambio, si te dejas llevar por impulsos y evitas asumir responsabilidad, se transformará en un verdugo que minará tu tranquilidad.
Elige bien: analiza tus necesidades, compara ofertas y establece reglas claras para su uso. Así, maximizarás sus ventajas y minimizarás sus riesgos, asegurando que tu vida financiera esté siempre bajo control.
Referencias